NERUDA NACIÓ EN TEMUCO
 


Neruda y su Padre
Conductor del Tren de Neftalí

Poemas de Neruda y los Trenes
(Ver)

A comienzos del novecientos, José del Carmen tomó a su hijo y junto a su nueva esposa se trasladó a Temuco. En esta ciudad de la frontera se transformó en conductor de un tren lastrero y sin pensarlo fue también el responsable de la marcha del tren de su hijo Neftalí.

Sin proponérselo cada vez que José del Carmen le exigía a este niño realizar obligados viajes por los bosques próximos a Boroa o a Pitrufquen, la mente de Neftalí se trasladaba a un mundo especial en que la magia de la lluvia, los árboles poderosos, las montañas y el mar de la costa llenaban su espíritu que poco a poco se enamoró de la Araucanía. “Mi padre era el conductor del tren. Se había acostumbrado a mandar y a obedecer. A veces me llevaba con él. Picábamos piedra en Boroa, corazón silvestre de la Frontera, escenario de los terrible combates entre españoles y araucanos”(Confieso que he Vivido).

Neftalí más tarde confesaría que amaba el olor a carbón, el humo, los aceites, los ejes de precisión helada...más tarde también les daría vida y les contaría como parte de su historia, “cada máquina tiene una pupila abierta para mirarme a mi” (“Mestranza de Noche”)

Así, comenzó a escribir. Buscando papel y lápiz volcó todo ese mundo y le dio vida en sus primeros cuadernos, los que escribió cuando entró al liceo de Temuco, lugar en que también -eso si por casualidad- encontró su primer amor, la hija de un herrero a quien le escribió muchos poemas por encargo de un compañero de curso.

De esta manera transcurrió su vida en la frontera lluviosa. Así también recuerda cada historia tejida entre él y nuestra ciudad, “fui creciendo, leyendo, enamorándome y escribiendo al paso del tiempo, entre los amargos inviernos de Temuco y el misterioso estío de la costa”

Durante estos años Neftalí se oculta de su padre para poder escribir...así nace Pablo Neruda en la ciudad de Temuco, cuando realiza su primera publicación en la década del 20’ en el Diario La Mañana.

Con este apodo José del Carmen, una vez más es el responsable de impulsar su vocación. Aquí en la frontera deja de existir Neftalí Reyes y nace Pablo Neruda.

Para Pablo Temuco es su comienzo y su cuna literaria. Aquí recorrió estaciones, a veces solo o con su padre, el hombre brusco, el mismo culpable de que su poesía sea hoy del mundo y el cómplice de que el espíritu del poeta esté presente entre los trenes de nuestra vieja Maestranza.