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Mapuches
HOMBRES DE NUESTRA TIERRA
A la llegada de los españoles, los Mapuches ya ocupaban la zona entre el
Itata y el Toltén. Se autodenominaban Mapuches, Mapu: tierra y Che:
gente es decir, gente de la tierra. Los españoles les dieron el nombre
de araucanos, una designación del lugar en donde ellos fundaron el
fuerte ... esto es su historia, pero cabe destacar también su rica
producción artística mapuche en campos tan variados como la literatura,
la pintura, la escultura, el teatro y la música, producción que,
sustentada en la pertenencia a una tradición ancestral y a una profunda
relación espiritual, puede servir de puente en la comunicación entre
culturas.
Esta es la Cultura Mapuche, cultura que constituye una de las bases de
la nacionalidad chilena y que ha conseguido preservar sus tradiciones
frente a la avasalladora fuerza de la cultura occidental. Estos son los
rasgos que aún perduran en la población que pertenece a esta etnia y que
vive, trabaja y siente a Temuco como su ciudad y a la Araucanía como su
Región.
La familia mapuche: el núcleo social era la familia, que podía ser
poligámica (el hombre podía tener las esposas que pudiese mantener. A
mayor cantidad de mujeres, mayor poder económico, puesto que era ella
quien tejía y cultivaba la tierra. También había familias monogámicas,
era el tipo de matrimonio más común en esta comunidad indígena.
La mujer mapuche era el soporte económico de la comunidad araucana,
asumía la mayor parte de las tareas, como la crianza de los niños, el
cuidado de la casa, la preparación de los alimentos, el vestuario y las
siembras. Un padre que tuviera varias hijas podía sentirse afortunado de
contar con abundante mano de obra.
Matrimonio mapuche: era una transacción de compra de la novia, el futuro
yerno debía compensar al padre de la pérdida de la mano de obra de la
hija con una determinada cantidad de bienes. El acuerdo matrimonial
seguía con un acto ritual la simulación de un rapto. Los amigos del
novio y este asaltaban a la novia y sus amigas, que debían defenderla
antes de que el novio de acuerdo con lo establecido lo consiguiera.
La religión mapuche: La religión de este pueblo poseía un claro sentido
animista, es decir, la atribución de espíritus a la naturaleza animada o
inanimada, capaces de generar tanto el bien como el mal. Para estar
protegido, el mapuche invocaba al Pillán, dios supremo y creador de
todas las cosas, que moraba en los volcanes. Ellos creían que los
muertos tenían otra vida después de la muerte.
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