TEMUCO SE CONSOLIDA

El crecimiento de Temuco está permanentemente ligado a la incorporación del ferrocarril a nuestra vida social, económica y política, impulsando los destinos de la Capital de la Araucanía.


Con la llegada del ferrocarril la ciudad de Temuco tuvo un contacto permanente con el resto del país: se garantizó un abastecimiento constante y se posibilitó la llegada de materiales de construcción.

El sector Estación adquirió mayor dinamismo, se desarrolló el comercio a sus alrededores, se instalaron una serie de vivienda y servicios.

Temuco comenzó a consolidarse, se produjo el auge en la explotación de la madera, el cultivo del trigo y la expansión de la ganadería, además se inició el desarrollo de la Industria.

Por otra parte, los trenes llegaban y partían desde aquí, por lo que Temuco adquirió un lugar de privilegio en el sur de Chile.

Los primeros barrios también comenzaron a insinuarse. Santa Rosa y Pueblo Nuevo estuvieron ligados al desarrollo de los ferrocarriles y la Maestranza; la Av. Alemania y el sector Dreves fueron producto de la parcelación de algunas quintas de colonos alemanes, mientras que Pichicautín y el sector estación Cobijaron a la Clase obrera .

Se construyeron los primeros edificios públicos y se perfilaron como importantes las calles Bulnes Montt, Prat, Portales y Rodríguez. Alrededor de 1940, Temuco ya contaba con más de 242 mil habitantes.

A comienzos de la segunda mitad del siglo XX, las agencias del Estado iniciaron políticas de fomento a la producción y la construcción de viviendas sociales, lo que influyó fuertemente en el desarrollo de la ciudad.